lunes, septiembre 01, 2008


El martes 12 de agosto fue mi último post en este blog. Un lugar que empleo para reseñar días difíciles, para disfrutar de escribir, para anotar cosas que vivo y me conmocionan o simplemente cobran importancia por ser vividas.
Sigo concurriendo al taller de Sandra, los sábados. Lo paso muy bien. Recibo mucho y me vinculo fluídamente con mis compañeros. Eso me hace sentir bien. Los últimos sábados me levanté más temprano y me fui caminando a desayunar al "Camarín...", donde el taller se desarrolla. Paso casi una hora sola en ese lugar, releyendo mis aportes para el taller, textos de mis compañeros y escuchandc la excelente música que ponen, cantantes portuguesas, que me mueven el alma.
Mi casa sigue en venta y busco -aunque sin énfasis- un lugar para recalar.
Por momentos parece que todo vuela en pedazos. En otros parece que la vida se torna más benévola, hasta promisoria, aunque exige cambios. Son muchas las preguntas que me formulo cada día y que llegan al día siguiente vivitas y coleando.

martes, agosto 12, 2008


Esta mañana me levanté a las 08:30. Muy temprano para mi gusto.Tuve una reunión con la abogada para encarar temas vinculados a la venta del Solar del Aguador, nuestro querido campo, del cual deberemos desprendernos para achicar los gastos y no descapitalizar a la Fundación. Hace rato que venimos pensando y lamentando esta decisión, creemos que está en marcha. También tuvimos que resolver la respuesta a una carta documento de Rubén A. cuya codicia no tiene límites y que, como si no nos conociera, nos demanda por incumplimiento en la realización del barrio privado. Pensar que estaba tan interesado en asociarse con la Fundación para encarar el proyecto, que nos obligó a acelerar un montón de trámites para hacer su casa porque iba a agrandar su familia y luego, como rompió su proyecto familiar caprichosamente, se la tomó con nosotros.
A las primeras de la tarde, gracias a la valiosa ayuda de G., mi asistente, pude enviar la famosa carta. El Correo se ha puesto muy pesado y hay que esperar un montón para cualquier trámite.
También hoy atendí mi consultorio y fui a mi propio encuentro con José. Tenía tantas cosas para comentarle que pensé que la hora no me iba a alcanzar. Mientras yo atendía, Cristina recibió a la gente de la inmobiliaria Cantero que venía a ver la casa con una gente que ya la había visto antes. Algo conmocionante, es la primera persona que quiere volver a verla en siete meses que hace que está en venta.
También durante la tarde Cristina y Magdi fueron al rescate número cuatro de la gatita Griselda que nuevamente se había ido a la casa de la vecina. La trajeron de vuelta, no sin esfuerzo.
Cuando salí de José pasé por casa y al rato me fui a encontrar con Ana en un bar. Tardó en llegar, tomamos algo y el tiempo me alcanzó para llevarla a su casa. Ana vive lejos. Volví por la autopista y rápidamente estaba en mi barrio. A sólo dos cuadras de casa me distraje un instante y choqué contra el auto que estaba detenido delante mío. Hice mierda la trompa y el capot de mi auto. Las dos ópticas, el paragolpes, todo... Un desastre. Por suerte no me golpeé ni tuve ningún tipo de daño personal.
Hoy, además, vinieron a tomar clases de computación en casa, a cargo de Andrés. Cristina dio clase a su grupo a las cuatro de la tarde. De la otra inmobiliaria vinieron a retirar una copia del títuo de propiedad de la casa, a los fines de reunir la documentación necesaria para la carpeta de la venta. También llamó un posible cliente del Solar para alquilar para el fin de semana largo y a eso de las 21:30 se acercó a dejar la seña de su operación.
Creo que tengo más preocupaciones de las que puedo soportar.

lunes, agosto 04, 2008

Vuelvo de la radio. Son las tres y media de la mañana del lunes. Hay 7º de térmica y en las dos cuadras que me separan del garage sopla el viento como si quisiera hacer limpieza general. Se me dispara el deseo de estar en la compu, leer algunas notas de Página antes de mañana, lentamente, publicar esto en el blog y seguir compartiendo sensaciones con el mundo. La idea es restarle solemnidad a mi privacidad, que la tengo y mucha. Pero considero los actos de todos los días de mi vida muy parecidos a los de millones de personas y, por lo tanto, no tiene sentido para mí no hacer este racconto diario en el blog. Por otra parte, estuve más de dos años sin bajar nada y lo siento como una deslealtad a mí misma.
El programa de hoy fue original, la tercera entrada de Berenstein, la primera de Constanza y algunas consultas que siempre dan movimiento. Excelente la música que Cristina eligió. Carmina Caravina, peruana de origen, con Lucho Gonzalez en guitarrra. Todo bien.

domingo, agosto 03, 2008



Una nueva sesión en el taller me hizo sentir feliz. El ingreso de varios compañeros nuevos aumentó la dinámica. Los aportes de S.R. invalorables, a nivel técnico e interpretativo. Muy rico: me quedó la sensación de necesitar más tiempo. En realidad, esta semana escribí menos que las anteriores y quizá sea eso lo que me faltó. Disfruto mucho de esta actividad.
La foto muestra la mesa de un almuerzo que compartimos hace un par de sábados.

jueves, julio 31, 2008


Son unos días tranquilos. Esperanzados. Valiosos.
Hace dos meses comencé a trabajar en el taller de texto breve de Sandra Russo, una escritora excelente. Allí conocí a un grupo de compañeros excepcionales, con quienes empecé a reflotarme anímicamente. Me reencontré, me revaloricé y dejé atrás actitudes de profunda y triste solitariedad ("haciéndome el triste, haciéndome el lobo"). Me estoy reidentificando políticamente, construyendo un modo nuevo de ver las cosas y, sobre todo, volviendo a arrimarme a la cosa pública con el interés que siempre me despertó.
El día del amigo recibí un mensaje de texto de Ana, a quien conozco hace más de veinte años. Una mujer afectuosa, que me dirigió su cariño de siempre en el momento justo o en la forma más tocante. (Jamás valoré el día del amigo, es más, denosto de las fechas comercializadas: aunque este año un comentario de un compañero del taller me hizo reflexionar en un sentido diferente. Dijo Adrián que en Argentina, fuera de lo comercial, tiene sentido celebrar el día del amigo porque se hace un verdadero culto de las amistades. Compré.)
A partir de ese domingo, en que tuve además un excepcional encuentro con Constanza R. que ya comentaré aparte, dí continuidad a la comunicación con Ana y encontré una zona de resuello, un afecto balsámico que me repara de muchos momentos duros que me tocó vivir en el último tiempo. Parecía que todos los hechos difíciles de los últimos diez años querían converger sobre mi cabeza: me presionaban los miedos, me acorralaba la soledad y la falta de determinación para acabar con ella de algún modo.
Me siento mejor, mucho mejor. Y estoy de vuelta en mi blog, lo cual no es poco.

Hace mucho que no entro con novedades a mi blog. Hubo un cambio de consignas que me centrifugó pero, bueno, aquí estoy. Vuelvo, feliz de volver. No me fui a vivir al campo, sigo en contacto con José C., mi mentor, mi hermano mayor, que ha soportado mis peores dolores guiándome siempre franca y afectuosamente. Mi casa está en venta y también lo está, en cierto modo, el Solar del Aguador. No sé cómo pasaré esta verdadera crisis inmobiliaria que afecta a todos mis lugares de reposo. Es el año 2008, como tres años después. Repasé todos mis posts y no quiero borrar nada. Estoy allí, no hay duda.
Sigo haciendo radio, tuve una oportunidad cara de hacer colonia y no pude continuar. Estoy en am 770 y me va bastante bien al final del primer mes. Sigo adelante. Estoy vivo/a, mi búsqueda continúa. Los juicios terminaron y estoy saliendo de la "cárcel" que me impidió tantas cosas. Escrituré mi departamento de Lavalle, la herencia de mis padres, a nombre de Ruben Arnold y Sra. Fue injusto: ellos saben que se quedaron con algo que no debieron tomar, que se aprovecharon de una situación de debilidad mía, tras la muerte de mi padre. Muchos lo hicieron en esos cuatro o cinco primeros años. Hoy mi padre vuelve a influir en mis acciones y estoy más fuerte. Publico este hecho porque quiero reivindicar mi dolor por la pérdida de ese único bien que heredé. Hay gente para la cual lo más importante es el dinero y los bienes: ignoran el verdadero sentido de la vida. Hice todo lo posible para que lo aprendieran, no pude conseguirlo. La vida me premia con el afecto incondicional, que es mi verdadero capital.
Este año, en abril, murió el padre de Cristina, mi compañera. Con todas las cartas, nada pudimos hacer para evitarlo. Mucho sufrimiento, mucha frustración. Mi amigo Quique, de toda la vida,me ayudó a pasar ese momento tan duro, acercándome todo lo que estaba a su alcance para que Javier, mi amigo también, recibiera la mejor atención. No pudo disfrutarla. Sufrió un ataque devastador que, en dos meses, acabó con él. Mi gran abrazo para Javier y la oración de mi corazón para la evolución de su espíritu.
Nuestra perra China murió también: el 12 de junio de este año y después de una temporada de gran sufrimiento. La acompañamos hasta el último momento, con Cristina, Leandro y Magdalena y la acariciamos hasta que no respiró más. Su médica, Norma Monachesi, vino a casa a ayudarnos a despedirla. Se lo agradeceremos siempre. Siempre tendremos a China en nuestros corazones y yo recordaré y valoraré siempre su alegría. Ella era alegre. Con alguna frecuencia veo a dos de sus hijos: Felix y Gala, dos bellezas.
Todo esto para justificar mi regreso que, espero, adquiera continuidad.